Nuestro Producto

HISTORIA

Amamos la tierra. Amamos la historia. Amamos la naturaleza y el encuentro. Por eso nos reconectamos con nuestros orígenes y encontramos en la figura de nuestro bisabuelo, Fidel Torres, una razón de ser y hacer.

Él fue el primero en nuestra familia en traer a estas tierras el arte del olivo. Fiel a su origen español, su paladar ansiaba el sabor frutado y picante del aceite de oliva. Fue así que, a principios del siglo pasado, plantó olivares en el Noroeste de Córdoba.

A principios de los 90, mi padre Salvador, recupera el mandato familiar, para trabajar una tierra fértil con un microclima y biodiversidad únicos en la zona de Chuña, departamento de Ischilín, provincia de Córdoba.

Los Olivares Valle Bohemio fueron plantados allí en el año 2006 con una vocación que trasciende el emprendimiento agrícola. La apuesta es social y ecológica, reuniendo a muchas familias que trabajan la tierra de manera artesanal y aseguran el aceite más puro y de calidad 100% orgánico, certificando Buenas Practicas de Manejo para su exportación a los mercados más exigentes.

Desde 2014 incorporamos nuestra propia fábrica para controlar el proceso completo. Desde la flor, el nacimiento de la fruta en el árbol, hasta la obtención de su jugo a través de procesos totalmente naturales como son la molienda, la extracción y filtrado, que permiten obtener el mejor aceite. Contamos con tanques de acero inoxidable para guardarlo y mantener su pureza intacta.

Ya somos tres las generaciones que formamos la familia Aceite de Oliva extra virgen Valle Bohemio y encontramos en la celebración de la cosecha y el seguimiento cercano de su ciclo integral, una forma de vida que nos vincula con la tierra, el disfrute y la pasión por hacer bien.

Amamos el mundo del olivar y por eso, lo compartimos.

Estamos certificando BPM. Gracias a nuestra dedicación y seriedad calificamos en la certificaciones organicas para exportar en los mercados más exigentes.